Sin Etiquetas, Sin Limites: Lilly Yan

Foto por Ely Honkpo

Cuando Lilly Yan sacó su EP de estreno, “Llorar a Gusto”, fue una declaración de identidad, resiliencia, y libertad artística. El proyecto de seis canciones, lanzado en verano de 2025, tiene de todo, desde sintes retro analógicas a melodías de r&b bilingüe, formando lo que Yan describe como “un proyecto hermoso de lo que ha pasado en mi vida”. 

“Lo titule ‘Llorar a Gusto’—que significa ‘una buena llorada’—porque cada canción es como un nuevo capítulo”, Yan explica. “Es un himno para las altas y bajas. Solo escribo sobre lo que he vivido, y este proyecto fue cercano y querido para mi”.

Nacida en Hollywood, Florida, y criada por padres hondureños, Yan se mudo a Atlanta de adolecente—una transición que la expuso a más culturas y sonidos.

Mientras que las raíces afrolatinas influyó el arte de Yan, su proceso creativo nunca siguió un camino lineal o un idioma.

“Cuando empecé a sacar música, era totalmente en inglés. No le di mucha importancia”, ella admitió. “Pero en 2020, estaba en la ducha, y se me occurio un pensamiento: ¿Por qué no escribo en español? ¿Por qué no asumir la otra mitad de quien soy?

Esta idea condujo a “Dejame”, su primer sencillo completamente en español. Esta canción conmovedora de r&b ganó atención en Spotify y abrió la puerta para su estilo bilingüe. “Esa canción fue la que empezó todo”, ella dijo. “Entró en playlists y la gente empezó a escribirme. Me hizo pensar: ‘Ok, tal vez hay algo aquí’”.

La combinación de ternura y filo define “Llorar a Gusto”. De baladas sintes cinemáticas a letras en inglés y español, el EP resiste categorización: igual como su creador.

“No quiero limitarme. Quiero hacer cosas que las personas no han oído”, declaró Yan. “Mientras sea influencia afro, o sonidos analógicos de los años 80, o un toque de guitarra acústica, todo viene de lugares diferentes”. 

Da créditos al productor Ivan Ruiz, su colaborador de mucho tiempo, con ayudarla a dar vida a su visión. “Cuando entramos al estudio, es muy orgánico. Hay veces que llego con una oración, un tema, o una canción de referencia y de allí creamos. Lo llamamos ‘bebés musicales’”, explicó Yan.

“Vi que ella estaba segura en lo que quería, entonces me dejó claro, como productor, hacia donde llevar a esa artista”. Ruiz dijo. Su colaboración creativa prospera con transparencia, una dinámica que él reclama que impulsó su desarrollo artístico.

El fue testigo de su evolución a una artista que ya no cuestiona sus letras, “Cuando la pones en su estado creativo, entra con todo”, Ruiz contó. Ruiz dijo que su orgullo en representar sus raíces hondureñas está abriendo camino para futuras generaciones. “Si una niñita o niñito de honduras dice, ‘Lilly es de mi pueblo, yo puedo hacer lo mismo que ella’, está haciendo un trabajo maravilloso”.

Después del lanzamiento de “Llorar a Gusto”, Yan va tomar tiempo cantando en vivo, escribiendo con amigos y disfrutando la vida antes de empezar su próximo proyecto.

“No puedes escribir si no estás viviendo”, Yan dijo. “La música siempre va estar ahí. Quiero vivir experiencias y usar eso en lo que siga”.

El ascenso de Yan también ha sido moldeado por su relación creativa y cercana con Dante Alejandre Santos, director general de La Maravilla Music, quien la descubrió por Instagram hace dos años. Desde entonces, los dos han desarrollado un vínculo artístico mientras trabajaban juntos con la prensa, gerencia, proyectos creativos y de gira en México.

“Trabajamos juntos pero no formalmente, somos amigos cercanos”, dijo Santos. El describe Yan como “muy abierta, más expresiva que en la vida real”, explicando que aunque sea reservada, “cuando está componiendo, es muy concentrada y tiene otro tipo de personalidad”. Para Santos, lo que la hace resaltar es su versatilidad y autenticidad. Confidente en su futuro, el continuo, “Se que Lilly va tener gran éxito. Esta adicta al trabajo, es solo cuestión de tiempo que esté en más festivales. Tiene todo para lograrlo.”

Ella insinúa un concepto nuevo para 2026, “Va a ser sabroso. Va a ser hermoso. Quiero presentar algo diferente al mundo”, comentó Yan.

Sin importar dónde la lleve la música, Yan está componiendo del corazón y para las personas que no siempre se han visto representados.

“Los centroamericanos no siempre nos vemos en la música, no así. Pero estamos aquí”, Yan declaró. “Personas que se ven como yo pueden crear este tipo de sonido también. Estoy orgullosa de quien soy, de donde vengo y quiero expresarlo en mi música”.


Anterior
Anterior

Cálido en Bixby Park

Siguiente
Siguiente

Las latinas no son accesorios para protesta