Reconectando con nuestras raíces, un viaje al pasado
Editado por Feri Hernández Lira
Martin Espino, uno de los músicos invitados a tocar música indígena latinoamericana en el Aquarium of the Pacific en Long Beach. Foto por Melissa Luy.
Una multitud de gente cantaba en maya siguiendo el latido de los tambores resonando el ritmo peruano de la cumbia chicha. El hombre dirigiendo este espectáculo es Martín Espino, de 71 años, nacido en Los Ángeles, un músico extraordinario con una formación musical extensa en la música indígena de Latinoamérica.
“Ko'one'ex, Ko'one'ex, Palexen, Xik tu bin, Xik tu bin, Yokol k'in”, cantaban una canción infantil que dice, “Vamos todos, vamos ahora, el sol se va, se va escondiendo”.
La letra de la canción viene del maya antiguo hablado en México y Centroamérica hace más de 5.000 años. Existen alrededor de 768.379 hablantes localizados solamente en México, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía (INEGI). En su presentación, Espino incluye el maya, náhuatl y español y educa a la gente acerca de estas lenguas para preservar la herencia y cultura.
Espino iba vestido con un sombrero y pantalones de color beige. Su apariencia completada con zapatillas blancas y anaranjadas, pintadas a mano con símbolos mayas y en sus muñecas llevaba brazaletes con decoraciones de escorpiones y jaguares hechos a mano por artesanos mexicanos.
Mientras entusiasmaba a la multitud, Espino exclamó,“Cuando cantas con alguien o juegas con alguien, y la música sigue tocando, científicos dicen que cada parte de nuestro cerebro llega a ser electrificado de nuevo. Cada sonido que oyes ahora mismo va a tu cerebro como electricidad. En otras palabras, ¡estoy iluminando tu cerebro, es una cosa hermosa! ¡Tú mismo te estás recargando!”.
La energía extrovertida de Espino invitaba a la gente a formar parte de su presentación, ofreciendo sus tambores hechos a manos, tocando ritmos y alentándolos a cantar con él. Su música hizo que la audiencia cante como si el idioma ya fuera parte de ellos.
La presentación se llevó a cabo en el Festival Cultural Baja Splash localizado en “Aquarium of the Pacific" en Long Beach para el mes de la herencia hispana. No solo enseñaba idiomas, sino que también tocaba diferentes instrumentos como los tambores, flautas y guitarras combinando diferentes ritmos de Latinoamérica.
Instrumentos hechos de calabazas de diferentes tamaños recogidas selectivamente durante la temporada. La primera etapa del proceso es dejarlos secarse bajo el sol. Foto por Melissa Luy.
Espino ha compuesto música para más de 20 películas, ha ayudado en la producción de música teatral, ha creado música para Disneylandia en Tokio, hizo efectos de sonido para un videojuego y ha lanzado seis álbumes musicales.
Los padres de Espino nacieron en Estados Unidos y sus abuelos eran de México, con una herencia zapoteca y coahuilteca. Espino llegó a aprender español escuchando a su abuela hablarlo en casa.
En cuanto a sus raíces, Espino comentó, “Nadie me habló de eso, mis raíces o quién soy o de dónde vengo. Mi padre solía hablar de eso de vez en cuando, pero nunca me dijo, “Martín, tú eres Mexicano, eres parte indígena. ¿No lo sabías?”. En ese entonces, en los años 60, las raíces culturales y latinas no eran comúnmente representadas en los medios generales.
En los años 60, empezó a tocar música de rocanrol junto con una banda alrededor de todo el este de Los Ángeles. Espino es el primero de su familia en seguir una carrera musical que le ha ayudado a descubrir su identidad a lo largo del camino. Luego, cuando ingresó a la universidad, se dio cuenta de que no había clases de guitarra eléctrica, solo de guitarra clásica, así que decidió tomarlas hasta convertirse en un guitarrista destacado.
Mientras estaba en la universidad, Espino se dio cuenta que la música mexicana no era tan reconocida como la música de otras partes del mundo.
“¿Cómo es que la música de todos es buena y la de nosotros es horrible? ¿Cómo es posible que hayan construido pirámides que han durado hasta hoy en día? ¿Cómo han hecho la ropa y la comida que consumían y su música era pésima? Algo andaba mal, así que me puse a investigar”, dijo Espino.
Después de investigar, Espino concluyó que las historias que mucha gente aprende han sido escritas o influenciadas por los colonizadores españoles, desprestigiaban cualquier aspecto positivo de la gente indígena en cartas dirigidas al rey de España, Carlos V.
“México es hermoso. Nosotros tenemos algo tan bonito llamado cultura, y el resto de América es maravilloso. Son los españoles que escribieron todo esas cosas horripilantes, y es así como empecé a apreciar mi cultura”, admitió Espino.
Espino encontró el libro Música en México de Robert Stevenson que lo iluminó con información que cambió su perspectiva acerca del México antiguo y esto le sirvió como una fuente de inspiración para su música durante toda su carrera.
Después de graduarse en 1978 con honores con una licenciatura en música, dirigió su carrera hacia el reconocimiento de la música indigena y recalcaba la importancia de que la gente se conecte con sus propias raíces, ya que Espino se dio cuenta que mucha gente criticaba injustamente a los indígenas mexicanos cada vez que escuchaban música nativa sin saber su historia real. Así que cada vez que tocaba música, también educaba con hechos verdaderos.
Durante los años 70 y 80, la gente que emigraba a Estados Unidos fueron forzadas a reprimir sus lenguas nativas y asimilarse a la cultura estadounidense. Espino agregó que la gente también criticaba a los inmigrantes que no hablaban inglés en casa y que permanecieron fieles a las costumbres de sus comunidades.
A lo largo de su carrera profesional, Espino ha estado muy involucrado en la comunidad, ofreciendo programas educativos. Ha enseñado a niños de primaria a apreciar la música de sus ancestros al crear instrumentos nativos y tocándolos para ellos, hasta que la pandemia estalló en 2020, suspendiendo sus enseñanzas. Sin embargo, aún sigue dando clases en diferentes lugares y festivales a gente de todas edades.
Espino orgullosamente mostrando su instrumento de palo de lluvia, hecho a mano con jeroglíficos Maya que representan el agua. Foto por Melissa Luy.
También ha tocado su música en otros países y colaboró en la composición musical con diferentes directores de cine, directores de teatro y otros músicos durante sus 59 años de carrera. Colaboró en más de 20 películas, los más notables siendo La familia Addams (1991), Shrek para siempre (2010), Las viejas costumbres (2021) estrenado en Netflix, Callejón hacia el sueño americano (2021), Babilonia (2024), Fronteras ilimitadas (2025), entre otros.
Ha lanzado alrededor de seis álbumes: Curandero (1998), Meditación Azteca (2018), Ek Balam (2012), El Día de los Muertos (2010), Antigua California (2010) y Fuego y agua (2020). Algunas de sus canciones como Meditación Azteca y Curandero se encuentran en Pandora. Es conocido por ser un músico versátil que le gusta experimentar e improvisar en cualquier proyecto independiente o colaborativo, variando entre música electrónica, indígena mexicana y de otros países.
En el año 2012, la directora Patricia Nazario conoció a Espino y lo invitó a componer música para su documental premiado, Callejón hacia el sueño americano, y contribuir con la música y el doblaje para su cortometraje animado, La historia antigua de los camiones de comida.
“Admiro su creatividad. Me encanta cómo usa recursos naturales para hacer instrumentos. Me encanta que participa en la educación, trabajando con niños y los introduce a la música e instrumentos a una temprana edad. Me encantan los baños de sonidos. Admiro lo creativo que es y lo cálido y amable que es”, expresó Nazario.
Espino comenzó a meditar en sus años 20 cuando descubrió que la música y la meditación se complementan el uno al otro. Quiso hacer algo diferente en comparación a otros músicos que tocaban la flauta nativa americana o instrumentos del Tíbet o de la India. Decidió incluir su cultura y llamarlo “Baño de sonidos aztecas” lo cual es muy beneficioso para la salud mental y física y también ayuda a profundizar una conexión con el ser interior.
También ha tenido la oportunidad de colaborar con otros músicos a través del grupo llamado Mexika. Llevan 28 años tocando música tradicional indígena mexicana. Uno de los miembros y amigo cercano, Nazario Segura, es un bailarín y percusionista que compartía el mismo interés y talento.
“Martín Espino es el creador de Mexika y gracias a él, me inspiré a unirme y ser miembro de la banda. El grupo Mexika consiste de miembros colaborando con el amor hacia los instrumentos de nuestros ancestros. Esto nos une para preservar nuestras raíces, tradiciones, y fomentar la meditación interior para todos.”, compartió Segura.
Durante su tiempo con Mexika, Espino ha tenido la oportunidad de tocar con otros músicos sudamericanos, especialmente aquellos que tocaban música tradicional andina de Bolivia y Perú, incluyendo canciones populares como Valicha y Cóndor Pasa, durante más de 38 años.
Algunos libros que le ayudaron desarrollar una gran aprecio por su cultura fueron del autor Miguel León Portilla, incluyendo Pensamiento y cultura azteca y Quince poetas del mundo náhuatl, donde descubrió la poesía de Nezahualcóyotl, el rey de Texcoco, Ciudad de México en el siglo XV, considerado un hombre de sabiduría divina.
Espino cantando en Baja Splash Cultural Festival que tomó lugar en el Aquarium of the Pacific, Long Beach para el mes de la Hispanidad. Foto por Melissa Luy.
Espino quiere compartir su conocimiento e inspirar a que la gente use la música y su herencia cultural para aprender quiénes son, “Sabes quién eres, sabes tu nombre, sabes lo que te gusta, sabes lo que no te gusta, sabes lo que has aprendido. Sabes que odias, sabes que amas, pero no eres solo eso. Eres parte del pasado. Todos ellos están muertos, ya no están, pero eres como eres gracias a esas personas del pasado. Así que estás conectado con ellos y los alimentos que comes son los mismos que comían. Tú formas parte de toda esa historia. Entonces, ¿cómo podría alguien menospreciar eso si es parte de nosotros?”
Actualmente, continúa presentándose en diferentes lugares y organizando sus baños de sonidos aztecas alrededor de los condados de Orange y Los Ángeles. Para más información, visita su sitio web, https://martinespino.com/calendar.
